Fuentes de financiamiento según el tamaño de la empresa

Al impulsar la creación de una empresa, o cuando ya se tiene una y se busca su expansión, es fundamental elegir el método adecuado para obtener recursos de las posibles fuentes de financiamiento y así evitar que ese pasivo, a la larga, se convierta en un problema.

Para muchos, las opciones de financiamiento sólo tienen que ver con las tasas e intereses. Cuando esta herramienta es bien utilizada, se convierte en un factor muy importante para todas las empresas e, incluso puede convertirse en un motor importante en la operación. Encontrar el mejor financiamiento se traduce en aumentos de la productividad y de expansión empresarial.

Erróneamente se cree que las entidades financieras son la única fuente de financiamiento, y aunque sí son las principales, puedes acudir a diferentes instancias dependiendo de la etapa en la que esté la empresa.

Existe el financiamiento público, el dinero de conocidos y familiares, los ahorros propios de los inversionistas, las subvenciones, el Crowdfunding, los fondos de capital riesgo, los fondos de capital semillas, las SOFOM  y algunos los mercados de valores. Muchas opciones, aunque no sean tan conocidas o populares, pueden ser más económicas y accesibles y otras son mejores por otros beneficios.

Dime cuál es el tamaño de tu empresa y te diré tus posibles fuentes de financiamiento

Es común que los empresarios arranquen sus proyectos con capital proporcionado por ellos mismos o incluso pueden contar con fondos de los accionistas. Subsecuentemente, tomarán dinero de la operación, mientras que el crecimiento es soportado con las utilidades que genera la empresa.

La recomendación es que, dependiendo el tamaño de la organización, se busquen las mejores fuentes de financiamiento:

Una empresa en fase de incubación
(0 años)

Debido a que la empresa está apenas en formación, el empresario puede solicitar recursos de instancias como Fondos de Capital Ángel y Fondos de Capital Semilla que no otorgan tanto dinero a cambio de participación accionaria o que son, la mayoría de las veces, a fondo perdido como los “semilla”. También es común que se obtengan fondos de familiares y amigos.

Una empresa en Nacimiento
(0-3 años)

En este caso, las empresas ya han empezado operaciones y seguramente se han dado cuenta que requieren un “empujoncito” extra. Pueden buscar apoyos de familiares y amigos y de Fondos de Capital Semilla. Como ya están operando, pueden buscar un impulso de Crowdfunding o de una SOFOM, pues a través de proyecciones es posible obtener financiamiento.

Una empresa en Crecimiento
(3-10 años)

Estas empresas ya se encuentran en un momento en el que pueden buscar estrategias más arriesgadas, sin embargo, aún no es momento de arriesgar de más. Las SOFOM y el Crowdfunding, siguen siendo opciones viables, pero deberán demostrar mucha más solidez pues los montos a financiar son más altos. Es por ello que pueden buscar opciones en Bancos y Fondos de Capital Privado o de Riesgo.

Una empresa Consolidada
(más de 10 años)

Una empresa en esta etapa basará sus estrategias de expansión en lo que los Bancos, SOFOMES y Crowdfunding les ofrezcan. Sin embargo, pueden explorar la posibilidad de abrirse a los mercados de valores, pues ya estarán en una etapa en la que fácilmente se pueden someter al escrutinio de los análisis de riesgo.

Una empresa líder

Este tipo de empresas, por el tamaño y nivel de la organización, encuentran sus mejores opciones en la apertura o aumento de presencia en los mercados de valores y en los Bancos. Es muy probable que cuenten con líderes al interior de la organización que ya cuenten con experiencia en estrategias avanzadas y pueden diseñar un plan financiero para un importante crecimiento y desarrollo a largo plazo.

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